La Biblia: SAN LUCAS - Libro Completo

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El Santo Evangelio Según
SAN LUCAS


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Capítulo 1

Dedicatoria a Teófilo 

1:1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 
1:2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 
1:3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 
1:4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido. 

Anuncio del nacimiento de Juan 

1:5 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías;1cronicas.html#cap241 Cronicas 24. 10 su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. 
1:6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. 
1:7 Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada. 
1:8 Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, 
1:9 conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. 
1:10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. 
1:11 Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. 
1:12 Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. 
1:13 Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. 
1:14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; 
1:15 porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra,numeros.html#cap6Numeros 6. 3 y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. 
1:16 Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. 
1:17 E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos,malaquias.html#cap4Malaquias 4. 5-6 y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto. 
1:18 Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada. 
1:19 Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel,daniel.html#cap8Daniel 8. 16daniel.html#cap9Daniel 9. 21 que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas. 
1:20 Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo. 
1:21 Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de que él se demorase en el santuario. 
1:22 Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieron que había visto visión en el santuario. El les hablaba por señas, y permaneció mudo. 
1:23 Y cumplidos los días de su ministerio, se fue a su casa. 
1:24 Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo: 
1:25 Así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres. 

Anuncio del nacimiento de Jesús 

1:26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 
1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.mateo.html#cap1Mateo 1. 18
1:28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. 
1:29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. 
1:30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 
1:31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.mateo.html#cap1Mateo 1. 21
1:32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 
1:33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.isaias.html#cap9Isaias 9. 7
1:34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 
1:35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 
1:36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; 
1:37 porque nada hay imposible para Dios.genesis.html#cap18Genesis 18. 14
1:38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia. 

María visita a Elisabet 

1:39 En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; 
1:40 y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet. 
1:41 Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, 
1:42 y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. 
1:43 ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? 
1:44 Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 
1:45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. 
1:46 Entonces María dijo:1samuel.html#cap21 Samuel 2. 1-10
Engrandece mi alma al Señor;
1:47   Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
1:48   Porque ha mirado la bajeza de su sierva; 
Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. 
1:49   Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; 
Santo es su nombre, 
1:50   Y su misericordia es de generación en generación 
A los que le temen. 
1:51   Hizo proezas con su brazo; 
Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
1:52   Quitó de los tronos a los poderosos, 
Y exaltó a los humildes. 
1:53   A los hambrientos colmó de bienes, 
Y a los ricos envió vacíos.
1:54   Socorrió a Israel su siervo, 
Acordándose de la misericordia 
1:55   De la cual habló a nuestros padres, 
Para con Abrahamgenesis.html#cap17Genesis 17. 7 y su descendencia para siempre.
1:56 Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa. 

Nacimiento de Juan el Bautista 

1:57 Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. 
1:58 Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella. 
1:59 Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño;levitico.html#cap12Levitico 12. 3 y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; 
1:60 pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan. 
1:61 Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre. 
1:62 Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. 
1:63 Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron. 
1:64 Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. 
1:65 Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas. 
1:66 Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él. 

Profecía de Zacarías 

1:67 Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo: 
1:68   Bendito el Señor Dios de Israel, 
Que ha visitado y redimido a su pueblo, 
1:69   Y nos levantó un poderoso Salvador 
En la casa de David su siervo, 
1:70   Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio; 
1:71   Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos aborrecieron; 
1:72   Para hacer misericordia con nuestros padres, 
Y acordarse de su santo pacto; 
1:73   Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, 
Que nos había de conceder 
1:74   Que, librados de nuestros enemigos, 
Sin temor le serviríamos 
1:75   En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días. 
1:76   Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; 
Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;malaquias.html#cap3Malaquias 3. 1
1:77   Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, 
Para perdón de sus pecados, 
1:78   Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, 
Con que nos visitó desde lo alto la aurora, 
1:79   Para dar luz a los que habitan en tinieblasisaias.html#cap9Isaias 9. 2 y en sombra de muerte; 
Para encaminar nuestros pies por camino de paz. 
1:80 Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel. 

Capítulo 2

Nacimiento de Jesús 
mateo.html#cap1(Mt. 1.18-25)
#arribaé
2:1 Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 
2:2 Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 
2:3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 
2:4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 
2:5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. 
2:6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 
2:7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

Los ángeles y los pastores 

2:8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. 
2:9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. 
2:10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 
2:11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. 
2:12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. 
2:13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: 
2:14 ¡Gloria a Dios en las alturas, 
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! 
2:15 Sucedió que cuando los ángeles su fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. 
2:16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 
2:17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. 
2:18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.
2:19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. 
2:20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho. 

Presentación de Jesús en el templo 

2:21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño,levitico.html#cap12Levitico 12. 3 le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángellucas.html#cap1Lucas 1. 31 antes que fuese concebido. 
2:22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor 
2:23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor),exodo.html#cap13Exodo 13. 2exodo.html#cap13Exodo 13. 12
2:24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos.levitico.html#cap12Levitico 12. 6-8
2:25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. 
2:26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. 
2:27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, 
2:28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: 
2:29   Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, 
Conforme a tu palabra; 
2:30   Porque han visto mis ojos tu salvación, 
2:31   La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; 
2:32   Luz para revelación a los gentiles,isaias.html#cap42Isaias 42. 6isaias.html#cap49Isaias 49. 6
Y gloria de tu pueblo Israel.
2:33 Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él. 
2:34 Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha 
2:35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. 
2:36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, 
2:37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. 
2:38 Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén. 

El regreso a Nazaret 

2:39 Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.mateo.html#cap2Mateo 2. 23
2:40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él. 

El niño Jesús en el templo 

2:41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua;exodo.html#cap12Exodo 12. 1-27deuteronomio.html#cap16Deuteronomio 16. 1-8
2:42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. 
2:43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. 
2:44 Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; 
2:45 pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. 
2:46 Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. 
2:47 Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. 
2:48 Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. 
2:49 Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? 
2:50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. 
2:51 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. 
2:52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.1samuel.html#cap21 Samuel 2. 26Proverbios.html#cap3Proverbios 3. 4

Capítulo 3

Predicación de Juan el Bautista 
(mateo.html#cap3Mt. 3.1-12; marcos.html#cap1Mr. 1.1-8; juan.html#cap1Jn. 1.19-28)
#arribaé
3:1 En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, 
3:2 y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 
3:3 Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, 
3:4 como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: 
Voz del que clama en el desierto: 
Preparad el camino del Señor; 
Enderezad sus sendas.
3:5   Todo valle se rellenará, 
Y se bajará todo monte y collado; 
Los caminos torcidos serán enderezados, 
Y los caminos ásperos allanados; 
3:6    Y verá toda carne la salvación de Dios.isaias.html#cap40Isaias 40. 3-5
3:7 Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras!mateo.html#cap12Mateo 12. 34mateo.html#cap23Mateo 23. 33 ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 
3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre;juan.html#cap8Juan 8. 33 porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 
3:9 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego.mateo.html#cap7Mateo 7. 19
3:10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? 
3:11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 
3:12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados,lucas.html#cap7Lucas 7. 29 y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? 
3:13 El les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. 
3:14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario. 
3:15 Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, 
3:16 respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. 
3:17 Su aventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. 
3:18 Con estas y otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo. 
3:19 Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por Juan a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que Herodes había hecho, 
3:20 sobre todas ellas, añadió además esta: encerró a Juan en la cárcel.mateo.html#cap14Mateo 14. 3-4marcos.html#cap6Marcos 6. 17-18

El bautismo de Jesús 
(mateo.html#cap3Mt. 3.13-17; marcos.html#cap1Mr. 1.9-11) 

3:21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 
3:22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.isaias.html#cap42Isaias 42. 1mateo.html#cap12Mateo 12. 18mateo.html#cap17Mateo 17. 5marcos.html#cap9Marcos 9. 7lucas.html#cap9Lucas 9. 35

Genealogía de Jesús 
mateo.html#cap1(Mt. 1.1-17)

3:23 Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí, 
3:24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José, 
3:25 hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahum, hijo de Esli, hijo de Nagai, 
3:26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo de José, hijo de Judá, 
3:27 hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri, 
3:28 hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijo de Er, 
3:29 hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Matat, 
3:30 hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim, 
3:31 hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo de Natán, 
3:32 hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón, 
3:33 hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá, 
3:34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor, 
3:35 hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala, 
3:36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec, 
3:37 hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán, 
3:38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios. 

Capítulo 4

Tentación de Jesús 
(mateo.html#cap4Mt. 4.1-11; marcos.html#cap1Mr. 1.12-13)
#arribaé
4:1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 
4:2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. 
4:3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. 
4:4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre,deuteronomio.html#cap8Deuteronomio 8. 3 sino de toda palabra de Dios. 
4:5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 
4:6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 
4:7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 
4:8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.deuteronomio.html#cap6Deuteronomio 6. 13
4:9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; 
4:10 porque escrito está: 
A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;salmoslibro4.html#cap91Salmos 91. 11
4:11   y,   En las manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.salmoslibro4.html#cap91Salmos 91. 12
4:12 Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.deuteronomio.html#cap6Deuteronomio 6. 16
4:13 Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo. 

Jesús principia su ministerio 
(mateo.html#cap4Mt. 4.12-17; marcos.html#cap1Mr. 1.14-15) 

4:14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 
4:15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. 

Jesús en Nazaret 
(mateo.html#cap13Mt. 13.53-58; marcos.html#cap6Mr. 6.1-6)

4:16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 
4:17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 
4:18   El Espíritu del Señor está sobre mí, 
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; 
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; 
A pregonar libertad a los cautivos, 
Y vista a los ciegos; 
A poner en libertad a los oprimidos; 
4:19  A predicar el año agradable del Señor.isaias.html#cap61Isaias 61. 1-2
4:20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 
4:21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros
4:22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 
4:23 El les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. 
4:24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra.juan.html#cap4Juan 4. 44
4:25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;1reyes.html#cap171 Reyes 17. 1
4:26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.1reyes.html#cap171 Reyes 17. 8-16
4:27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.2reyes.html#cap52 Reyes 5. 1-14
4:28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; 
4:29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. 
4:30 Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue. 

Un hombre que tenía un espíritu inmundo 
marcos.html#cap1(Mr. 1.21-28)

4:31 Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo. 
4:32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad.mateo.html#cap7Mateo 7. 28-29
4:33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, 
4:34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. 
4:35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno. 
4:36 Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen? 
4:37 Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos. 

Jesús sana a la suegra de Pedro 
(mateo.html#cap8Mt. 8.14-15; marcos.html#cap1Mr. 1.29-31) 

4:38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella. 
4:39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía. 

Muchos sanados al ponerse el sol 
(mateo.html#cap8Mt. 8.16-17; marcos.html#cap1Mr. 1.32-34) 

4:40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 
4:41 También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo. 

Jesús recorre Galilea predicando 
marcos.html#cap1(Mr. 1.35-39)

4:42 Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto; y la gente le buscaba, y llegando a donde estaba, le detenían para que no se fuera de ellos. 
4:43 Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.
4:44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea. 

Capítulo 5 

La pesca milagrosa 
(mateo.html#cap4Mt. 4.18-22; marcos.html#cap1Mr. 1.16-20) 
#arribaé
5:1 Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. 
5:2 Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. 
5:3 Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.mateo.html#cap13Mateo 13. 1-2marcos.html#cap3Marcos 3. 9-10marcos.html#cap4Marcos 4. 1
5:4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar
5:5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado;juan.html#cap21Juan 21. 3 mas en tu palabra echaré la red. 
5:6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces,juan.html#cap21Juan 21. 6 y su red se rompía. 
5:7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. 
5:8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. 
5:9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, 
5:10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.
5:11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron. 

Jesús sana a un leproso 
(mateo.html#cap8Mt. 8.1-4; marcos.html#cap1Mr. 1.40-45)

5:12 Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. 
5:13 Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él. 
5:14 Y él le mandó que no lo dijese a nadie; sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés,levitico.html#cap14Levitico 14. 1-32 para testimonio a ellos. 
5:15 Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades. 
5:16 Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba. 

Jesús sana a un paralítico 
(mateo.html#cap9Mt. 9.1-8; marcos.html#cap2Mr. 2.1-12) 

5:17 Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar. 
5:18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. 
5:19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. 
5:20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.
5:21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? 
5:22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? 
5:23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 
5:24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados(dijo al paralítico):A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.
5:25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. 
5:26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas. 

Llamamiento de Leví 
(mateo.html#cap9Mt. 9.9-13; marcos.html#cap2Mr. 2.13-17)

5:27 Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. 
5:28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. 
5:29 Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos. 
5:30 Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?lucas.html#cap15Lucas 15. 1-2
5:31 Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 
5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

La pregunta sobre el ayuno 
(mateo.html#cap9Mt. 9.14-17; marcos.html#cap2Mr. 2.18-22)

5:33 Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben? 
5:34 El les dijo: ¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos? 
5:35 Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán. 
5:36 Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. 
5:37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. 
5:38 Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. 
5:39 Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor. 

Capítulo 6

Los discípulos recogen espigas en el día de reposo 
(mateo.html#cap12Mt. 12.1-8; marcos.html#cap12Mr. 2.23-28) 
#arribaé
6:1 Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían,deuteronomio.html#cap23Deuteronomio 23. 25 restregándolas con las manos. 
6:2 Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo? 
6:3 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; 
6:4 cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes,levitico.html#cap24Levitico 24. 9 y comió, y dio también a los que estaban con él?1samuel.html#cap211 Samuel 21. 1-6
6:5 Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. 

El hombre de la mano seca 
(mateo.html#cap12Mt. 12.9-14; marcos.html#cap3Mr. 3.1-6)

6:6 Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. 
6:7 Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. 
6:8 Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. 
6:9 Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? 
6:10 Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. 
6:11 Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús. 

Elección de los doce apóstoles 
(mateo.html#cap10Mt. 10.1-4; marcos.html#cap3Mr. 3.13-19) 

6:12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 
6:13 Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: 
6:14 a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 
6:15 Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, 
6:16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. 

Jesús atiende a una multitud 
mateo.html#cap4(Mt. 4.23-25)

6:17 Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; 
6:18 y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. 
6:19 Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos. 

Bienaventuranzas y ayes 
mateo.html#cap5(Mt. 5.1-12)

6:20 Y alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 
6:21 Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. 
6:22 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.1pedro.html#cap41 Pedro 4. 14
6:23 Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.2cronicas.html#cap362 Cronicas 36. 16hechos.html#cap7Hechos 7. 52
6:24 Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo. 
6:25 ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. 
6:26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. 

El amor hacia los enemigos, y la regla de oro 
(mateo.html#cap5Mt. 5.38-48; mateo.html#cap77.12) 

6:27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 
6:28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 
6:29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.
6:30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. 
6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. 
6:32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 
6:33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. 
6:34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. 
6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 
6:36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

El juzgar a los demás 
mateo.html#cap7(Mt. 7.1-5)

6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 
6:38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. 
6:39 Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? 
6:40 El discípulo no es superior a su maestro;juan.html#cap13Juan 13. 16juan.html#cap15Juan 15. 20 mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. 
6:41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
6:42 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano. 

Por sus frutos los conoceréis 
mateo.html#cap7(Mt. 7.15-20)

6:43 No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. 
6:44 Porque cada árbol se conoce por su fruto;mateo.html#cap12Mateo 12. 33 pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. 
6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.mateo.html#cap12Mateo 12. 34

Los dos cimientos 
mateo.html#cap7(Mt. 7.24-27)

6:46 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? 
6:47 Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. 
6:48 Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. 
6:49 Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. 

Capítulo 7

Jesús sana al siervo de un centurión 
mateo.html#cap8(Mt. 8.5-13)
#arribaé
7:1 Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. 
7:2 Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. 
7:3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. 
7:4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; 
7:5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. 
7:6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; 
7:7 por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano. 
7:8 Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 
7:9 Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. 
7:10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo. 

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín 

7:11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. 
7:12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 
7:13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 
7:14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 
7:15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. 
7:16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. 
7:17 Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor. 

Los mensajeros de Juan el Bautista 
mateo.html#cap11(Mt. 11.2-19)

7:18 Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, 
7:19 y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? 
7:20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? 
7:21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. 
7:22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen,isaias.html#cap35Isaias 35. 5-6 los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;isaias.html#cap61Isaias 61. 1
7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.
7:24 Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decir de Juan a la gente: ta¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 
7:25 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de los reyes están. 
7:26 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. 
7:27 Este es de quien está escrito:
         He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, 
         El cual preparará tu camino delante de ti.malaquias.html#cap3Malaquias 3. 1
7:28 Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él. 
7:29 Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan. 
7:30 Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan.mateo.html#cap21Mateo 21. 32lucas.html#cap3Lucas 3. 12
7:31 Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes? 
7:32 Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que dan voces unos a otros y dicen: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no llorasteis. 
7:33 Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene. 
7:34 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. 
7:35 Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos.

Jesús en el hogar de Simón el fariseo 

7:36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.
7:37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 
7:38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.mateo.html#cap26Mateo 26. 7marcos.html#cap14Marcos 14. 3juan.html#cap12Juan 12. 3
7:39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. 
7:40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo:Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. 
7:41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; 
7:42 y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? 
7:43 Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. 
7:44 Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. 
7:45 No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 
7:46 No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. 
7:47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. 
7:48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 
7:49 Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? 
7:50 Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz. 

Capítulo 8

Mujeres que sirven a Jesús 
#arribaé
8:1 Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él, 
8:2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios, 
8:3 Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes.mateo.html#cap27Mateo 27. 55-56marcos.html#cap15Marcos 15. 40-41lucas.html#cap23Lucas 23. 49

Parábola del sembrador 
(mateo.html#cap13Mt. 13.1-15, 18-23;marcos.html#cap4 Mr. 4.1-20) 

8:4 Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: 
8:5 El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. 
8:6 Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. 
8:7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. 
8:8 Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. 
8:9 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? 
8:10 Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.isaias.html#cap6Isaias 6. 9-10
8:11 Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 
8:12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 
8:13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 
8:14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 
8:15 Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia. 

Nada oculto que no haya de ser manifestado 
marcos.html#cap4(Mr. 4.21-25)

8:16 Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candeleromateo.html#cap5Mateo 5. 15lucas.html#cap11Lucas 11. 33 para que los que entran vean la luz. 
8:17 Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.mateo.html#cap10Mateo 10. 26lucas.html#cap12Lucas 12. 2
8:18 Mirad, pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le dará; y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará.mateo.html#cap25Mateo 25. 29lucas.html#cap19Lucas 19. 26

La madre y los hermanos de Jesús 
(mateo.html#cap12Mt. 12.46-50; marcos.html#cap3Mr. 3.31-35)

8:19 Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud. 
8:20 Y se le avisó, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. 
8:21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen. 

Jesús calma la tempestad 
(mateo.html#cap8Mt. 8.23-27;marcos.html#cap4Mr. 4.35-41) 

8:22 Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. 
8:23 Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban. 
8:24 Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. 
8:25 Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen? 

El endemoniado gadareno 
(mateo.html#cap8Mt. 8.28-34; marcos.html#cap5Mr. 5.1-20) 

8:26 Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. 
8:27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. 
8:28 Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes. 
8:29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.) 
8:30 Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él. 
8:31 Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. 
8:32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. 
8:33 Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó. 
8:34 Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. 
8:35 Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo. 
8:36 Y los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el endemoniado. 
8:37 Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se marchase de ellos, pues tenían gran temor. Y Jesús, entrando en la barca, se volvió. 
8:38 Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: 
8:39 Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él. 

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús 
(mateo.html#cap9Mt. 9.18-26; marcos.html#cap5Mr. 5.21-43) 

8:40 Cuando volvió Jesús, le recibió la multitud con gozo; porque todos le esperaban. 
8:41 Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa; 
8:42 porque tenía una hija única, como de doce años, que se estaba muriendo. Y mientras iba, la multitud le oprimía. 
8:43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, 
8:44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre. 
8:45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? 
8:46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.
8:47 Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada. 
8:48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.
8:49 Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro. 
8:50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva
8:51 Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niña. 
8:52 Y lloraban todos y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme. 
8:53 Y se burlaban de él, sabiendo que estaba muerta. 
8:54 Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate
8:55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer. 
8:56 Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido. 

Capítulo 9 

Misión de los doce discípulos 
(mateo.html#cap10Mt. 10.5-15; marcos.html#cap6Mr. 6.7-13)
#arribaé
9:1 Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. 
9:2 Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. 
9:3 Y les dijo:lucas.html#cap10Lucas 10. 4-11No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas. 
9:4 Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. 
9:5 Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.hechos.html#cap13Hechos 13. 51
9:6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes. 

Muerte de Juan el Bautista 
(mateo.html#cap14Mt. 14.1-12; marcos.html#cap6Mr. 6.14-29)

9:7 Herodes el tetrarca oyó de todas las cosas que hacía Jesús; y estaba perplejo, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos; 
9:8 otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.mateo.html#cap16Mateo 16. 14marcos.html#cap8Marcos 8. 28lucas.html#cap9Lucas 9. 19
9:9 Y dijo Herodes: A Juan yo le hice decapitar; ¿quién, pues, es éste, de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle. 

Alimentación de los cinco mil 
(mateo.html#cap14Mt. 14.13-21; marcos.html#cap7Mr. 6.30-44; juan.html#cap6Jn. 6.1-14)

9:10 Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.
9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. 
9:12 Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto. 
9:13 El les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud. 
9:14 Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacedlos sentar en grupos, de cincuenta en cincuenta. 
9:15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos. 
9:16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente. 
9:17 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos. 

La confesión de Pedro 
(mateo.html#cap16Mt. 16.13-20; marcos.html#cap8Mr. 8.27-30) 

9:18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?
9:19 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.mateo.html#cap14Mateo 14. 1-2marcos.html#cap6Marcos 6. 14-15lucas.html#cap9Lucas 9. 7-8
9:20 El les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios.juan.html#cap6Juan 6. 68-69

Jesús anuncia su muerte 
(mateo.html#cap16Mt. 16.21-28;marcos.html#cap8 Mr. 8.31E.1) 

9:21 Pero él les mandó que a nadie dijesen esto, encargándoselo rigurosamente, 
9:22 y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.
9:23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.mateo.html#cap10Mateo 10. 38lucas.html#cap14Lucas 14. 27
9:24 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.mateo.html#cap10Mateo 10. 39lucas.html#cap17Lucas 17. 33juan.html#cap12Juan 12. 25
9:25 Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? 
9:26 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles. 
9:27 Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios. 

La transfiguración 
(mateo.html#cap17Mt. 17.1-8; marcos.html#cap9Mr. 9.2-8) 

9:28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.2pedro.html#cap12 Pedro 1. 17-18
9:29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente. 
9:30 Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías; 
9:31 quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén. 
9:32 Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él. 
9:33 Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía. 
9:34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. 
9:35 Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado;isaias.html#cap42Isaias 42. 1mateo.html#cap3Mateo 3. 17mateo.html#cap12Mateo 12. 18marcos.html#cap1Marcos 1. 11#cap3Lucas 3. 22 a él oíd. 
9:36 Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto. 

Jesús sana a un muchacho endemoniado 
(mateo.html#cap17Mt. 17.14-21; marcos.html#cap9Mr. 9.14-29) 

9:37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro. 
9:38 Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; 
9:39 y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él. 
9:40 Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. 
9:41 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.
9:42 Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre. 
9:43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios. 

Jesús anuncia otra vez su muerte 
(mateo.html#cap17Mt. 17.22-23; marcos.html#cap9Mr. 9.30-32) 
Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos: 
9:44 Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres. 
9:45 Mas ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen; y temían preguntarle sobre esas palabras. 

¿Quién es el mayor? 
(mateo.html#cap18Mt. 18.1-5; marcos.html#cap9Mr. 9.33-37)

9:46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.lucas.html#cap22Lucas 22. 24
9:47 Y Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un niño y lo puso junto a sí, 
9:48 y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió;mateo.html#cap10Mateo 10. 40lucas.html#cap10Lucas 10. 16juan.html#cap13Juan 13. 20 porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande. 

El que no es contra nosotros, por nosotros es 
marcos.html#cap9(Mr. 9.38-40)

9:49 Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros. 
9:50 Jesús le dijo: No se lo prohibáis; porque el que no es contra nosotros, por nosotros es

Jesús reprende a Jacobo y a Juan 

9:51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 
9:52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 
9:53 Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. 
9:54 Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?2reyes.html#cap12 Reyes 1. 9-16
9:55 Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; 
9:56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea. 

Los que querían seguir a Jesús 
mateo.html#cap8(Mt. 8.18-22)

9:57 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. 
9:58 Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. 
9:59 Y dijo a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 
9:60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 
9:61 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.1reyes.html#cap191 Reyes 19. 20
9:62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. 

Capítulo 10

Misión de los setenta 
#arribaé
10:1 Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 
10:2 Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.mateo.html#cap9Mateo 9. 37-38
10:3 Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.mateo.html#cap10Mateo 10. 16
10:4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. 
10:5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 
10:6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 
10:7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario.1corintios.html#cap91 Corintios 9. 141timoteo.html#cap51 Timoteo 5. 18 No os paséis de casa en casa. 
10:8 En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; 
10:9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 
10:10 Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 
10:11 Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros.hechos.html#cap13Hechos 13. 51 Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros.mateo.html#cap10Mateo 10. 7-14marcos.html#cap6Marcos 6. 8-11lucas.html#cap9Lucas 9. 3-5
10:12 Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma,genesis.html#cap19Genesis 19. 24-28mateo.html#cap11Mateo 11. 24 que para aquella ciudad.mateo.html#cap10Mateo 10. 15

Ayes sobre las ciudades impenitentes 
mateo.html#cap11(Mt. 11.20-24)

10:13 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidónisaias.html#cap23Isaias 23. 1-18ezequiel.html#cap26Ezequiel 26. 1--28. 26joel.html#cap3Joel 3. 4-8amos.html#cap1Amos 1. 9-10zacarias.html#cap9Zacarias 9. 2-4mateo.html#cap11Mateo 11. 21-22 se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que sentadas en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido. 
10:14 Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón, que para vosotras. 
10:15 Y tú, Capernaum, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida.isaias.html#cap14Isaias 14. 13-15
10:16 El que a vosotros oye, a mí me oye;mateo.html#cap10Mateo 10. 40marcos.html#cap9Marcos 9. 37#cap9Lucas 9. 48juan.html#cap13Juan 13. 20 y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió

Regreso de los setenta 

10:17 Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. 
10:18 Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 
10:19 He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones,salmoslibro4.html#cap91Salmos 91. 13 y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 
10:20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. 

Jesús se regocija 
(mateo.html#cap11Mt. 11.25-27; mateo.html#cap1313.16-17)

10:21 En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. 
10:22 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre;juan.html#cap3Juan 3. 35 y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo,juan.html#cap10Juan 10. 15 y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 
10:23 Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; 
10:24 porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. 

El buen samaritano 

10:25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle:mateo.html#cap22Mateo 22. 35-40marcos.html#cap12Marcos 12. 28-34 Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 
10:26 El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 
10:27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente;deuteronomio.html#cap6Deuteronomio 6. 5 y a tu prójimo como a ti mismo.levitico.html#cap19Levitico 19. 18
10:28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.levitico.html#cap18Levitico 18. 5
10:29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 
10:30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 
10:31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 
10:32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 
10:33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 
10:34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 
10:35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 
10:36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 
10:37 El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

Jesús visita a Marta y a María 

10:38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 
10:39 Esta tenía una hermana que se llamaba María,juan.html#cap11Juan 11. 1 la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 
10:40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 
10:41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 
10:42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. 

Capítulo 11 

Jesús y la oración 
(mateo.html#cap6Mt. 6.9-15; mateo.html#cap77.7-11) 
#arribaé
11:1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. 
11:2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 
11:3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 
11:4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.
11:5 Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, 
11:6 porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; 
11:7 y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? 
11:8 Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. 
11:9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 
11:10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 
11:11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? 
11:12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? 
11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? 

Una casa dividida contra sí misma 
(mateo.html#cap12Mt. 12.22-30; marcos.html#cap3Mr. 3.20-27) 

11:14 Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló. 
11:15 Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.mateo.html#cap9Mateo 9. 34mateo.html#cap10Mateo 10. 25
11:16 Otros, para tentarle, le pedían señal del cielo.mateo.html#cap12Mateo 12. 38mateo.html#cap16Mateo 16. 1marcos.html#cap8Marcos 8. 11
11:17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae. 
11:18 Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios. 
11:19 Pues si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. 
11:20 Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. 
11:21 Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. 
11:22 Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín. 
11:23 El que no es conmigo, contra mí es;marcos.html#cap9Marcos 9. 40 y el que conmigo no recoge, desparrama.

El espíritu inmundo que vuelve 
mateo.html#cap12(Mt. 12.43-45)

11:24 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. 
11:25 Y cuando llega, la halla barrida y adornada. 
11:26 Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. 

Los que en verdad son bienaventurados 

11:27 Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. 
11:28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. 

La generación perversa demanda señal 
mateo.html#cap12(Mt. 12.38-42)

11:29 Y apiñándose las multitudes, comenzó a decir: Esta generación es mala; demanda señal,mateo.html#cap16Mateo 16. 4marcos.html#cap8Marcos 8. 12 pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás. 
11:30 Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas,jonas.html#cap3Jonas 3. 4 también lo será el Hijo del Hombre a esta generación. 
11:31 La reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón,1reyes.html#cap101 Reyes 10. 1-102cronicas.html#cap92 Cronicas 9. 1-12y he aquí más que Salomón en este lugar. 
11:32 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron,jonas.html#cap3Jonas 3. 5 y he aquí más que Jonás en este lugar

La lámpara del cuerpo 
mateo.html#cap6(Mt. 6.22-23)

11:33 Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero,mateo.html#cap5Mateo 5. 15marcos.html#cap4Marcos 4. 21lucas.html#cap8Lucas 8. 16 para que los que entran vean la luz. 
11:34 La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. 
11:35 Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. 
11:36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor. 

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la ley 
(mateo.html#cap23Mt. 23.1-36; marcos.html#cap12Mr. 12.38-40; #cap20Lc. 20.45-47)

11:37 Luego que hubo hablado, le rogó un fariseo que comiese con él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a la mesa. 
11:38 El fariseo, cuando lo vio, se extrañó de que no se hubiese lavado antes de comer. 
11:39 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 
11:40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro? 
11:41 Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio. 
11:42 Mas ¡ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza,levitico.html#cap27Levitico 27. 30 y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello. 
11:43 ¡Ay de vosotros, fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas. 
11:44 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben. 
11:45 Respondiendo uno de los intérpretes de la ley, le dijo: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas a nosotros. 
11:46 Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis. 
11:47 ¡Ay de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres! 
11:48 De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, y vosotros edificáis sus sepulcros. 
11:49 Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán, 
11:50 para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo, 
11:51 desde la sangre de Abelgenesis.html#cap4Genesis 4. 8 hasta la sangre de Zacarías,2cronicas.html#cap242 Cronicas 24. 20-21 que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación. 
11:52 ¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis. 
11:53 Diciéndoles él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a estrecharle en gran manera, y a provocarle a que hablase de muchas cosas; 
11:54 acechándole, y procurando cazar alguna palabra de su boca para acusarle. 

Capítulo 12

La levadura de los fariseos 
#arribaé
12:1 En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos,mateo.html#cap16Mateo 16. 6marcos.html#cap8Marcos 8. 15 que es la hipocresía. 
12:2 Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.marcos.html#cap4Marcos 4. 22lucas.html#cap8Lucas 8. 17
12:3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas. 

A quién se debe temer 
mateo.html#cap10(Mt. 10.26-31)

12:4 Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. 
12:5 Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed. 
12:6 ¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos?  Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios. 
12:7 Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

El que me confesare delante de los hombres 

12:8 Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; 
12:9 mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.
12:10 A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le ser#225; perdonado.mateo.html#cap12Mateo 12. 32marcos.html#cap3Marcos 3. 29
12:11 Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; 
12:12 porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.mateo.html#cap10Mateo 10. 19-20marcos.html#cap13Marcos 13. 11lucas.html#cap21Lucas 21. 14-15

El rico insensato 

12:13 Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. 
12:14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
12:15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee
12:16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 
12:17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 
12:18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 
12:19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 
12:20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 
12:21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. 

El afán y la ansiedad 
mateo.html#cap6(Mt. 6.25-34)

12:22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 
12:23 La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. 
12:24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? 
12:25 ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura uncodo?
12:26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? 
12:27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria1reyes.html#cap101 Reyes 10. 4-72cronicas.html#cap92 Cronicas 9. 3-6 se vistió como uno de ellos. 
12:28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? 
12:29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud.
12:30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. 
12:31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 

Tesoro en el cielo 
mateo.html#cap6(Mt. 6.19-21)

12:32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 
12:33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 
12:34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 

El siervo vigilante 

12:35 Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;mateo.html#cap25Mateo 25. 1-13
12:36 y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regresemarcos.html#cap13Marcos 13. 34-36 de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. 
12:37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. 
12:38 Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. 
12:39 Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. 
12:40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.mateo.html#cap24Mateo 24. 43-44

El siervo infiel 
mateo.html#cap24(Mt. 24.45-51)

12:41 Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos? 
12:42 Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? 
12:43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 
12:44 En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes. 
12:45 Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse, 
12:46 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. 
12:47 Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. 
12:48 Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá. 

Jesús, causa de división
mateo.html#cap10(Mt. 10.34-36)

12:49 Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? 
12:50 De un bautismo tengo que ser bautizado;marcos.html#cap10Marcos 10. 38 y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! 
12:51 ¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 
12:52 Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres. 
12:53 Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.miqueas.html#cap7Miqueas 7. 6

¿Cómo no reconocéis este tiempo? 
(mateo.html#cap16Mt. 16.1-4; marcos.html#cap8Mr. 8.11-13) 

12:54 Decía también a la multitud: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. 
12:55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace. 
12:56 ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo? 

Arréglate con tu adversario 
mateo.html#cap5(Mt. 5.25-26)

12:57 ¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? 
12:58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel. 
12:59 Te digo que no saldrás de allí, hasta que hayas pagado aun la última blanca.

Capítulo 13

Arrepentíos o pereceréis 
#arribaé
13:1 En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos. 
13:2 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? 
13:3 Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. 
13:4 O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? 
13:5 Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. 

Parábola de la higuera estéril 

13:6 Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. 
13:7 Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? 
13:8 El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. 
13:9 Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después. 

Jesús sana a una mujer en el día de reposo 

13:10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; 
13:11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 
13:12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.
13:13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. 
13:14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.exodo.html#cap20Exodo 20. 9-10deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 13-14
13:15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? 
13:16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? 
13:17 Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él. 

Parábola de la semilla de mostaza 
(mateo.html#cap13Mt. 13.31-32; marcos.html#cap4Mr. 4.30-32) 

13:18 Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? 
13:19 Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

Parábola de la levadura 
mateo.html#cap13(Mt. 13.33)

13:20 Y volvió a decir: ¿A qué compararé el reino de Dios? 
13:21 Es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado. 

La puerta estrecha 
(mateo.html#cap7Mt. 7.13-14, 21-23) 

13:22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. 
13:23 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 
13:24 Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 
13:25 Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 
13:26 Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 
13:27 Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.salmoslibro1.html#cap6Salmos 6. 8
13:28 Allí será el llanto y el crujir de dientes,mateo.html#cap22Mateo 22. 13mateo.html#cap25Mateo 25. 30 cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 
13:29 Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.mateo.html#cap8Mateo 8. 11-12
13:30 Y he aquí hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.mateo.html#cap19Mateo 19. 30mateo.html#cap20Mateo 20. 16marcos.html#cap10Marcos 10. 31

Lamento de Jesús sobre Jerusalén 
mateo.html#cap23(Mt. 23.37-39)

13:31 Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole: Sal, y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar. 
13:32 Y les dijo: Id, y decid a aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra. 
13:33 Sin embargo, es necesario que hoy y mañana y pasado mañana siga mi camino; porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén. 
13:34 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste! 
13:35 He aquí, vuestra casa os es dejada desierta; y os digo que no me veréis, hasta que llegue el tiempo en que digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.salmoslibro5.html#cap118Salmos 118. 26

Capítulo 14

Jesús sana a un hidrópico 
#arribaé
14:1 Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. 
14:2 Y he aquí estaban delante de él un hombre hidrópico. 
14:3 Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?
14:4 Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le despidió. 
14:5 Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo?mateo.html#cap12Mateo 12. 11
14:6 Y no le podían replicar a estas cosas. 

Los convidados a las bodas 

14:7 Observando cómo escogían los primeros asientos a la mesa, refirió a los convidados una parábola, diciéndoles: 
14:8 Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, 
14:9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. 
14:10 Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa.Proverbios.html#cap25Proverbios 25. 6-7
14:11 Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.mateo.html#cap23Mateo 23. 12lucas.html#cap18Lucas 18. 14
14:12 Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. 
14:13 Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; 
14:14 y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos. 

Parábola de la gran cena 

14:15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. 
14:16 Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. 
14:17 Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. 
14:18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. 
14:19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. 
14:20 Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir. 
14:21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. 
14:22 Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar. 
14:23 Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. 
14:24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena. 

Lo que cuesta seguir a Cristo 

14:25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 
14:26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.mateo.html#cap10Mateo 10. 37
14:27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.mateo.html#cap10Mateo 10. 38mateo.html#cap16Mateo 16. 24marcos.html#cap8Marcos 8. 34lucas.html#cap9Lucas 9. 23
14:28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 
14:29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 
14:30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 
14:31 ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 
14:32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 
14:33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Cuando la sal pierde su sabor 
(mateo.html#cap5Mt. 5.13; marcos.html#cap9Mr. 9.50)

14:34 Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? 
14:35 Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga. 

Capítulo 15

Parábola de la oveja perdida 
mateo.html#cap18(Mt. 18.10-14)
#arribaé
15:1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, 
15:2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.lucas.html#cap5Lucas 5. 29-30
15:3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 
15:4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 
15:5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 
15:6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 
15:7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

Parábola de la moneda perdida 

15:8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? 
15:9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma  que había perdido. 
15:10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. 

Parábola del hijo pródigo 

15:11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 
15:12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 
15:13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 
15:14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 
15:15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.
15:16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. 
15:17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 
15:18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 
15:19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 
15:20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 
15:21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 
15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 
15:23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 
15:24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 
15:25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 
15:26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 
15:27 El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 
15:28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 
15:29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
15:30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. 
15:31 El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. 
15:32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. 

Capítulo 16 

Parábola del mayordomo infiel 
#arribaé
16:1 Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes. 
16:2 Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de tí? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo. 
16:3 Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 
16:4 Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas. 
16:5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? 
16:6 El dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta. 
16:7 Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. El le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta. 
16:8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz. 
16:9 Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas. 
16:10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. 
16:11 Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 
16:12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? 
16:13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Diosmateo.html#cap6Mateo 6. 24 y a las riquezas. 
16:14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 
16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación. 

La ley y el reino de Dios 

16:16 La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.mateo.html#cap11Mateo 11. 12-13
16:17 Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley.mateo.html#cap5Mateo 5. 18

Jesús enseña sobre el divorcio 
(mateo.html#cap19Mt. 19.1-12; marcos.html#cap10Mr. 10.1-12) 

16:18 Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.mateo.html#cap5Mateo 5. 32marcos.html#cap10Marcos 10. 11-121corintios.html#cap71 Corintios 7. 10-11

El rico y Lázaro 

16:19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 
16:20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas,
16:21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 
16:22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 
16:23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 
16:24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 
16:25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 
16:26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 
16:27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 
16:28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 
16:29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 
16:30 El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 
16:31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. 

Capítulo 17 

Ocasiones de caer 
(mateo.html#cap18Mt. 18.6-7, 21-22; marcos.html#cap9Mr. 9.42)
#arribaé
17:1 Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! 
17:2 Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. 
17:3 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.mateo.html#cap18Mateo 18. 15
17:4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale. 

Auméntanos la fe 

17:5 Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. 
17:6 Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. 

El deber del siervo 

17:7 ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 
17:8 ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 
17:9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.
17:10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Diez leprosos son limpiados 

17:11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 
17:12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 
17:13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! 
17:14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes.levitico.html#cap14Levitico 14. 1-32 Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 
17:15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 
17:16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 
17:17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 
17:18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 
17:19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

La venida del Reino 
mateo.html#cap24(Mt. 24.23-28, 36-41) 

17:20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, 
17:21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí;marcos.html#cap13Marcos 13. 21-22 porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. 
17:22 Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis. 
17:23 Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis. 
17:24 Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día. 
17:25 Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación. 
17:26 Como fue en los días de Noé,genesis.html#cap6Genesis 6. 5-8 así también será en los días del Hijo del Hombre. 
17:27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.genesis.html#cap7Genesis 7. 6-24
17:28 Asimismo como sucedió en los días de Lot;genesis.html#cap18Genesis 18. 20--19. 25 comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; 
17:29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. 
17:30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste. 
17:31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.mateo.html#cap24Mateo 24. 17-18marcos.html#cap13Marcos 13. 15-16
17:32 Acordaos de la mujer de Lot.genesis.html#cap19Genesis 19. 26
17:33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.mateo.html#cap10Mateo 10. 39mateo.html#cap16Mateo 16. 25marcos.html#cap8Marcos 8. 35lucas.html#cap9Lucas 9. 24juan.html#cap12Juan 12. 25
17:34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. 
17:35 Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. 
17:36 Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado. 
17:37 Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? El les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas. 

Capítulo 18 

Parábola de la viuda y el juez injusto 
#arribaé
18:1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 
18:2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 
18:3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 
18:4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, 
18:5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. 
18:6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 
18:7 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 
18:8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

Parábola del fariseo y el publicano 

18:9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 
18:10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 
18:11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 
18:12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 
18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 
18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.mateo.html#cap23Mateo 23. 12lucas.html#cap14Lucas 14. 11

Jesús bendice a los niños 
(mateo.html#cap19Mt. 19.13-15; marcos.html#cap10Mr. 10.13-16) 

18:15 Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron. 
18:16 Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. 
18:17 De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él

El joven rico 
(mateo.html#cap19Mt. 19.16-30; marcos.html#cap10Mr. 10.17-31)

18:18 Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 
18:19 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. 
18:20 Los mandamientos sabes: No adulterarás;exodo.html#cap20Exodo 20. 14deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 18 no matarás;exodo.html#cap20Exodo 20. 13deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 17 no hurtarás;exodo.html#cap20Exodo 20. 15deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 19 no dirás falso testimonio;exodo.html#cap20Exodo 20. 16deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 20 honra a tu padre y a tu madre.exodo.html#cap20Exodo 20. 12deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 16
18:21 El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 
18:22 Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
18:23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 
18:24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 
18:25 Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 
18:26 Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 
18:27 El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.
18:28 Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 
18:29 Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, 
18:30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. 

Nuevamente Jesús anuncia su muerte 
(mateo.html#cap20Mt. 20.17-19; marcos.html#cap10Mr. 10.32-34) 

18:31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. 
18:32 Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. 
18:33 Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará. 
18:34 Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía. 

Un ciego de Jericó recibe la vista 
(mateo.html#cap20Mt. 20.29-34; marcos.html#cap10Mr. 10.46-52) 

18:35 Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; 
18:36 y al oír a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello. 
18:37 Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno. 
18:38 Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! 
18:39 Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! 
18:40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó, 
18:41 diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. 
18:42 Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado
18:43 Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios. 

Capítulo 19 

Jesús y Zaqueo 
#arribaé
19:1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. 
19:2 Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, 
19:3 procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. 
19:4 Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. 
19:5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. 
19:6 Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. 
19:7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. 
19:8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. 
19:9 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 
19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.mateo.html#cap18Mateo 18. 11

Parábola de las diez minas 

19:11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 
19:12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 
19:13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 
19:14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 
19:15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 
19:16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 
19:17 El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 
19:18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 
19:19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 
19:20 Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 
19:21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 
19:22 Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 
19:23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? 
19:24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. 
19:25 Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. 
19:26 Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.mateo.html#cap13Mateo 13. 12marcos.html#cap4Marcos 4. 25lucas.html#cap8Lucas 8. 18
19:27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.mateo.html#cap25Mateo 25. 14-30

La entrada triunfal en Jerusalén 
(mateo.html#cap21Mt. 21.1-11; marcos.html#cap11Mr. 11.1-11; juan.html#cap12Jn. 12.12-19)

19:28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén. 
19:29 Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, 
19:30 diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo. 
19:31 Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.
19:32 Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo. 
19:33 Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino? 
19:34 Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita. 
19:35 Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima. 
19:36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino. 
19:37 Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, 
19:38 diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor;salmoslibro5.html#cap118Salmos 118. 26 paz en el cielo, y gloria en las alturas! 
19:39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. 
19:40 El, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.
19:41 Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, 
19:42 diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 
19:43 Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 
19:44 y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

Purificación del templo 
(mateo.html#cap21Mt. 21.12-17; marcos.html#cap11Mr. 11.15-19; juan.html#cap2Jn. 2.13-22)

19:45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él, 
19:46 diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración;isaias.html#cap56Isaias 56. 7 mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.jeremias.html#cap7Jeremias 7. 11
19:47 Y enseñaba cada día en el templo;lucas.html#cap21Lucas 21. 37 pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo procuraban matarle. 
19:48 Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole. 

Capítulo 20

La autoridad de Jesús 
(mateo.html#cap21Mt. 21.23-27; marcos.html#cap11Mr. 11.27-33)
#arribaé
20:1 Sucedió un día, que enseñando Jesús al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos, 
20:2 y le hablaron diciendo: Dinos: ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad? 
20:3 Respondiendo Jesús, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme: 
20:4 El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres? 
20:5 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?
20:6 Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están persuadidos de que Juan era profeta. 
20:7 Y respondieron que no sabían de dónde fuese. 
20:8 Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas. 

Los labradores malvados 
(mateo.html#cap21Mt. 21.33-44; marcos.html#cap12Mr. 12.1-11) 

20:9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña,isaias.html#cap5Isaias 5. 1-2 la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo. 
20:10 Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. 
20:11 Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías. 
20:12 Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido. 
20:13 Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizás cuando le vean a él, le tendrán respeto. 
20:14 Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra. 
20:15 Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña? 
20:16 Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros.Cuando ellos oyeron esto, dijeron: ¡Dios nos libre! 
20:17 Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:
La piedra que desecharon los edificadores 
Ha venido a ser cabeza del ángulo?salmoslibro5.html#cap118Salmos 118. 22
20:18 Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará. 

La cuestión del tributo 
(mateo.html#cap21Mt. 21.45-46; mateo.html#cap2222.15-22; marcos.html#cap12Mr. 12.12-17) 

20:19 Procuraban los principales sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temieron al pueblo. 
20:20 Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, a fin de sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al poder y autoridad del gobernador. 
20:21 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad. 
20:22 ¿Nos es lícito dar tributo a César, o no? 
20:23 Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? 
20:24 Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César. 
20:25 Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. 
20:26 Y no pudieron sorprenderle en palabra alguna delante del pueblo, sino que maravillados de su respuesta, callaron. 

La pregunta sobre la resurrección 
(mateo.html#cap22Mt. 22.23-33; marcos.html#cap12Mr. 12.18-27)

20:27 Llegando entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan haber resurrección,hechos.html#cap23Hechos 23. 8 le preguntaron, 
20:28 diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano.deuteronomio.html#cap25Deuteronomio 25. 5
20:29 Hubo, pues, siete hermanos; y el primero tomó esposa, y murió sin hijos. 
20:30 Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos. 
20:31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia. 
20:32 Finalmente murió también la mujer. 
20:33 En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer? 
20:34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 
20:35 mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 
20:36 Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. 
20:37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.exodo.html#cap3Exodo 3. 6
20:38 Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.
20:39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho. 
20:40 Y no osaron preguntarle nada más. 

¿De quién es hijo el Cristo? 
(mateo.html#cap22Mt. 22.41-46; marcos.html#cap12Mr. 12.35-37) 

20:41 Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David? 
20:42 Pues el mismo David dice en el libro de los Salmos: 
Dijo el Señor a mi Señor: 
Siéntate a mi diestra, 
20:43 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.salmoslibro5.html#cap110Salmos 110. 1
20:44 David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces es su hijo? 

Jesús acusa a los escribas
(mateo.html#cap23Mt. 23.1-36; marcos.html#cap12Mr. 12.38-40; #cap11Lc. 11.37-54) 

20:45 Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos: 
20:46 Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; 
20:47 que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación. 

Capítulo 21

La ofrenda de la viuda 
marcos.html#cap12(Mr. 12.41-44)
#arribaé
21:1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas. 
21:2 Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.
21:3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. 
21:4 Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía. 

Jesús predice la destrucción del templo 
(mateo.html#cap24Mt. 24.1-2; marcos.html#cap13Mr. 13.1-2)

21:5 Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo: 
21:6 En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida. 

Señales antes del fin 
(mateo.html#cap24Mt. 24.3-28; marcos.html#cap13Mr. 13.3-23) 

21:7 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder? 
21:8 El entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos. 
21:9 Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.
21:10 Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; 
21:11 y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo. 
21:12 Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. 
21:13 Y esto os será ocasión para dar testimonio. 
21:14 Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; 
21:15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.lucas.html#cap12Lucas 12. 11-12
21:16 Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; 
21:17 y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. 
21:18 Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. 
21:19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas. 
21:20 Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. 
21:21 Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. 
21:22 Porque estos son días de retribución,oseas.html#cap9Oseas 9. 7 para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 
21:23 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo. 
21:24 Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.

La venida del Hijo del Hombre 
(mateo.html#cap24Mt. 24.29-35, 42-44; marcos.html#cap13Mr. 13.24-37)

21:25 Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas,isaias.html#cap13Isaias 13. 10ezequiel.html#cap32Ezequiel 32. 7joel.html#cap2Joel 2. 31apocalipsis.html#cap6Apocalipsis 6. 12-13 y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; 
21:26 desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. 
21:27 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nubedaniel.html#cap7Daniel 7. 13apocalipsis.html#cap1Apocalipsis 1. 7 con poder y gran gloria. 
21:28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. 
21:29 También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. 
21:30 Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.
21:31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. 
21:32 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 
21:33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 
21:34 Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. 
21:35 Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. 
21:36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.
21:37 Y enseñaba de día en el templo;lucas.html#cap19Lucas 19. 47 y de noche, saliendo, se estaba en el monte que se llama de los Olivos. 
21:38 Y todo el pueblo venía a él por la mañana, para oírle en el templo. 

Capítulo 22

El complot para matar a Jesús 
(mateo.html#cap26Mt. 26.1-5, 14-16; marcos.html#cap14Mr. 14.1-2, 10-11; juan.html#cap11Jn. 11.45-53)
#arribaé
22:1 Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.exodo.html#cap12Exodo 12. 1-27
22:2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo. 
22:3 Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce; 
22:4 y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. 
22:5 Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero. 
22:6 Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo. 

Institución de la Cena del Señor 
(mateo.html#cap26Mt. 26.17-29; marcos.html#cap14Mr. 14.12-25; juan.html#cap13Jn. 13.21-30; 1corintios.html#cap111 Co. 11.23-26) 

22:7 Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. 
22:8 Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.
22:9 Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos? 
22:10 El les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, 
22:11 y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? 
22:12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.
22:13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. 
22:14 Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. 
22:15 Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! 
22:16 Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.
22:17 Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; 
22:18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.
22:19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 
22:20 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pactojeremias.html#cap31Jeremias 31. 31-34 en mi sangre,exodo.html#cap24Exodo 24. 6-8 que por vosotros se derrama. 
22:21 Mas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. 
22:22 A la verdad el Hijo del Hombre va, según lo que está determinado;salmoslibro1.html#cap41Salmos 41. 9 pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado! 
22:23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto. 

La grandeza en el servicio 

22:24 Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.mateo.html#cap18Mateo 18. 1marcos.html#cap9Marcos 9. 34lucas.html#cap9Lucas 9. 46
22:25 Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; 
22:26 mas no así vosotros,mateo.html#cap20Mateo 20. 25-27marcos.html#cap10Marcos 10. 42-44 sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.mateo.html#cap23Mateo 23. 11marcos.html#cap9Marcos 9. 35
22:27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.apocalipsis.html#cap13Juan 13. 12-15
22:28 Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 
22:29 Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 
22:30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.mateo.html#cap19Mateo 19. 28

Jesús anuncia la negación de Pedro 
(mateo.html#cap26Mt. 26.31-35; marcos.html#cap14Mr. 14.27-31; juan.html#cap13Jn. 13.36-38) 

22:31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 
22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos
22:33 El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. 
22:34 Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. 

Bolsa, alforja y espada 

22:35 Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado,mateo.html#cap10Mateo 10. 9-10marcos.html#cap6Marcos 6. 8-9lucas.html#cap9Lucas 9. 3lucas.html#cap10Lucas 10. 4 ¿os faltó algo? Ellos dijeron: Nada. 
22:36 Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una. 
22:37 Porque os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y fue contado con los inicuos; porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento.isaias.html#cap53Isaias 53. 12
22:38 Entonces ellos dijeron: Señor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta. 

Jesús ora en Getsemaní 
(mateo.html#cap26Mt. 26.36-46; mateo.html#cap14Mr. 14.32-42)

22:39 Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. 
22:40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
22:41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, 
22:42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
22:43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 
22:44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. 
22:45 Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; 
22:46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación. 

Arresto de Jesús 
(mateo.html#cap26Mt. 26.47-56; marcos.html#cap14Mr. 14.43-50; juan.html#cap18Jn. 18.2-11) 

22:47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. 
22:48 Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? 
22:49 Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada? 
22:50 Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. 
22:51 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó. 
22:52 Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? 
22:53 Habiendo estado con vosotros cada día en el templo,lucas.html#cap19Lucas 19. 47lucas.html#cap21Lucas 21. 37 no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de la tinieblas. 

Pedro niega a Jesús 
(mateo.html#cap26Mt. 26.57-58, 69-75; marcos.html#cap14Mr. 14.53-54, 66-72; juan.html#cap18Jn. 18.12-18, 25-27) 

22:54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos. 
22:55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos. 
22:56 Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él. 
22:57 Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco. 
22:58 Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy. 
22:59 Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo. 
22:60 Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 
22:61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 
22:62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. 

Jesús escarnecido y azotado 
(mateo.html#cap26Mt. 26.67-68; marcos.html#cap14Mr. 14.65) 

22:63 Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban; 
22:64 y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó? 
22:65 Y decían otras muchas cosas injuriándole. 

Jesús ante el concilio 
(mateo.html#cap26Mt. 26.59-66; marcos.html#cap14Mr. 14.55-64; juan.html#cap18Jn. 18.19-24) 

22:66 Cuando era de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le trajeron al concilio, diciendo: 
22:67 ¿Eres tú el Cristo? Dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis; 
22:68 y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis. 
22:69 Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios. 
22:70 Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy.
22:71 Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos? porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca. 

Capítulo 23 

Jesús ante Pilato 
(mateo.html#cap27Mt. 27.1-2, 11-14; marcos.html#cap15Mr. 15.1-5; juan.html#cap18Jn. 18.28-38) 
#arribaé
23:1 Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. 
23:2 Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey. 
23:3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices. 
23:4 Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningún delito hallo en este hombre. 
23:5 Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí. 

Jesús ante Herodes 

23:6 Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo. 
23:7 Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén. 
23:8 Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal. 
23:9 Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió. 
23:10 Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran vehemencia. 
23:11 Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato. 
23:12 Y se hicieron amigos Pilato y Herodes aquel día; porque antes estaban enemistados entre sí. 

Jesús sentenciado a muerte 
(mateo.html#cap27Mt. 27.15-26; marcos.html#cap15Mr. 15.6-15; juan.html#cap18Jn. 18.38--19. 16)

23:13 Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes, y al pueblo, 
23:14 les dijo: Me habéis presentado a éste como un hombre que perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de que le acusáis. 
23:15 Y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí, nada digno de muerte ha hecho este hombre. 
23:16 Le soltaré, pues, después de castigarle. 
23:17 Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. 
23:18 Mas toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás! 
23:19 Este había sido echado en la cárcel por sedición en la ciudad, y por un homicidio. 
23:20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; 
23:21 pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale! 
23:22 El les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré. 
23:23 Mas ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron. 
23:24 Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellos pedían; 
23:25 y les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido; y entregó a Jesús a la voluntad de ellos. 

Crucifixión y muerte de Jesús 
(mateo.html#cap27Mt. 27.32-56; marcos.html#cap15Mr. 15.21-41; juan.html#cap19Jn. 19.17-30) 

23:26 Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. 
23:27 Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. 
23:28 Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. 
23:29 Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. 
23:30 Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos.oseas.html#cap10Oseas 10. 8apocalipsis.html#cap6Apocalipsis 6. 16
23:31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará? 
23:32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos. 
23:33 Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 
23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.salmoslibro1.html#cap22Salmos 22. 18
23:35 Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 
23:36 Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 
23:37 y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 
23:38 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. 
23:39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 
23:40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 
23:41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 
23:42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 
23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. 
23:44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 
23:45 Y el sol se oscureció, y el veloexodo.html#cap26Exodo 26. 31-33 del templo se rasgó por la mitad. 
23:46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.salmoslibro1.html#cap31Salmos 31. 5 Y habiendo dicho esto, expiró. 
23:47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. 
23:48 Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho. 
23:49 Pero todos sus conocidos, y las mujereslucas.html#cap8Lucas 8. 2-3 que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas. 

Jesús es sepultado 
(mateo.html#cap27Mt. 27.57-61; marcos.html#cap15Mr. 15.42-47; juan.html#cap19Jn. 19.38-42) 

23:50 Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. 
23:51 Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 
23:52 fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
23:53 Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie. 
23:54 Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. 
23:55 Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. 
23:56 Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.exodo.html#cap20Exodo 20. 10deuteronomio.html#cap5Deuteronomio 5. 14

Capítulo 24 

La resurrección 
(mateo.html#cap28Mt. 28.1-10; marcos.html#cap16Mr. 16.1-8; juan.html#cap20Jn. 20.1-10) 
#arribaé
24:1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 
24:2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 
24:3 y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 
24:4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 
24:5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 
24:6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 
24:7 diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.mateo.html#cap16Mateo 16. 21mateo.html#cap17Mateo 17. 22-23mateo.html#cap20Mateo 20. 18-19marcos.html#cap8Marcos 8. 31marcos.html#cap9Marcos 9. 31marcos.html#cap10Marcos 10. 33-34#cap9Lucas 9. 22
#cap18Lucas 18. 31-33
24:8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 
24:9 y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 
24:10 Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. 
24:11 Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. 
24:12 Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido. 

En el camino a Emaús 
marcos.html#cap16(Mr. 16.12-13)

24:13 Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios  de Jerusalén. 
24:14 E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. 
24:15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. 
24:16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. 
24:17 Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? 
24:18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? 
24:19 Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 
24:20 y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron. 
24:21 Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. 
24:22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro; 
24:23 y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive. 
24:24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron. 
24:25 Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 
24:26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? 
24:27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. 
24:28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos. 
24:29 Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. 
24:30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. 
24:31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. 
24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? 
24:33 Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, 
24:34 que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. 
24:35 Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan. 

Jesús se aparece a los discípulos
(mateo.html#cap28Mt. 28.16-20; marcos.html#cap16Mr. 16.14-18; juan.html#cap20Jn. 20.19-23) 

24:36 Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. 
24:37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. 
24:38 Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? 
24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.
24:40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. 
24:41 Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?
24:42 Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. 
24:43 Y él lo tomó, y comió delante de ellos. 
24:44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.
24:45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 
24:46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese,isaias.html#cap53Isaias 53. 1-12 y resucitase de los muertos al tercer día;oseas.html#cap6Oseas 6. 2
24:47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 
24:48 Y vosotros sois testigos de estas cosas. 
24:49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padrehechos.html#cap1Hechos 1. 4 sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

La ascensión 
marcos.html#cap16(Mr. 16.19-20)

24:50 Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. 
24:51 Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.hechos.html#cap1Hechos 1. 9-11
24:52 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; 
24:53 y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén. 

 

  • Publicado
    5 May 2020
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